POEMA 92 ¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda?

Premio Nacional de Medicina, Hernán Urbina Joiro, 1992
PREMIO NACIONAL DE MEDICINA, MERCK SHARP & DOHME COLOMBIA, 1992
septiembre 2, 1992
Premio Nacional de Medicina, Hernán Urbina Joiro, 1993
PREMIO NACIONAL ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MEDICINA INTERNA-SYNTHESIS, 1993.
diciembre 13, 1993
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POEMA 92 ¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda?

POEMA 92  ¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda?  

Hernán Urbina Joiro, escritor

POEMA 92  ¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda? 

                                                                                            A Pablo Neruda y a una doncella que no habla, sólo llora

¿Por qué te duele decirme que soy Rey?
A los 12 años ajustaron la corona sobre mis sienes
1977
frente a los grandes poetas de mi guajira grey.
Los sabes.
Eres de esos lares.
Que desde los 9
escribo estos versos que ahora te duelen
al parecer
porque hoy suena
en Colombia y América
una de mis canciones como por ley
como por orden de alguna corte Real. Y eso te pone colérica.

¿Por qué te duele? Empecemos.
¿Por qué me lanzas ahora tus ojos anegados de antipatía?
¿Qué terrible desgracia toca a la doncella de mi pueblo?
Eso lo dijo Jeremías
no vayas a agregar otra inexactitud a tus dicterios
me conoces, te aprecio
te conozco, me presto
doncella mía
a monologarte
por aliviarte
por recordarte
que desde los nueve ya estos versos escribía.
No puedo dejar de preguntarte
¿Y tú a esa edad qué hacías?

Descarto
que estés así por no nombrarte Reina.
Soy un rey poeta. No Enrique VIII
que ejecuta a otra Ana Bolena
para abrirte campo
y sé que tú jamás aceptarías semejante afrenta.
¿O no?
Sabes que en 1982
el pueblo me oyó
a los 17 años
proclamé cantando a una majestad:
Es este mi verso siempre enamorado
que sueña contigo Reina de San Juan.

¿Por qué te duele mi Tú eres la reina? Vamos,
¿de verdad
crees que las palabras reina
bella
o cristal
sólo se pueden combinar a los 48 años
de edad
como hizo el inmenso Pablo?

Quiero apresurarme
a agradecerte
por infamarme
y hacerme
leer La Reina de Neruda, sus poemarios, sus memorias, casi todo
sobre él
hoy casi todo lo sé
gracias a ti.
Debí
leerlo hace mucho tiempo
hasta debió ocurrírseme eso
que tú dices, de ponerle música a sus versos.
Otro sí que debería hacerlo
publicar en los discos con el nombre junto a su nombre
sería más inmenso
que publicar en solitario vallenatos
aunque asombren.

¿Das por hecho
que un poema de 19 líneas
es igual a otro de 44 versos?

¿Quién te enseñó
que con una afirmación
de 5 palabras
se iguala
un texto de 95 —de ese tenor—
a otro
de 468.
Por favor.

¿Por qué no tomas el poema de Pablo y el mío y los cantas
con mi música
a ver si te cuadran?

Disculpa la propuesta
tal vez de canto
tampoco idea tengas.

Otros me dicen que te ofendió
que haya cantado que hay otras más nobles
otras con más honor.
Pero allí hay un problema de cultura.
Mi Reina tiene títulos que le di yo
nobiliarios honores que nadie más le ofreció.
Debes mejorar tus lecturas
los significados de cada voz.
Tú serás una persona de sentimientos nobles y de honor
por tu moral de gran altura
pero que sepa yo
Reina no eres ninguna.
Abandona tu encono irracional
no desperdicies la vida tanto
lo advertí en ese mismo canto
Sólo se tiene la dicha un instante, no más.
Te aprecio, deja que lo reitere
hasta podría dedicarte, por aliviarte
Quiero que nunca olvides cuanto este hombre te quiere.
Pero desconfiaría dedicar a ti
por tu ligereza letal
Deseo que algún día me cierres los ojos por mí.
Si tu equivocación no es oscura
si no es para llamar mi atención
—hay desconocidos que en mí buscan un balcón—
sin duda
como reprendía Neruda
Me leíste sin amor.
Con coincidencias mucho más cerradas
en su Poema 16, mostradas
envenenadas
por el Poeta Nacional Vicente Huidobro
no pudo acabar con el gran mozo
de Temuco
con el bardo delgaducho
de capa negra
y 20 años apenas
más Veinte poemas de amor y una canción desesperada
que Huidobro atribuyó a Tagore hasta que le alcanzó el alma,
ni podrás tú tampoco
con este, cumplidos sus 28,
y más de cincuenta poemas que en las calles se cantan.
Sigues muda.
Con ojos de hiel.
¡Siquiera murmura!
¡Pregunta
si plagié
a Neruda!
Deberían responderte mis versos.
Si no alcanzan
que te sirvan las palabras del gran Pablo al respecto:
No respondí ni respondo las agresiones literarias.
Descarto que estés así por envidia y descarto la ignorancia
doncella
no eres iletrada
sin duda has revisado mis letras.
¿Desde cuándo?
Debiste empezar en los años setenta
1974
mi primer poema
tras ser masacrados
tres campesinos acusados
sin pruebas
de asesinar a un hijo de mi tierra.
Fueron muertos por un grupo de agitados.

Vivencia dura
como fue la matanza de Santa María de Iquique
para el pequeño Neruda.

Escribí en los setenta por la matanza de Juan Aurelio
y su familia
por los indios y las indias
asesinados de sed en el desierto.
No es posible que digas no conocer sobre todo esto
y tengas entendida
que sólo escribo vallenatos de amor desde hace seis meses y medio.
¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda
ignorado por mi propio padre?
Eres de mi tierra. No tengo duda
que supiste su actitud igual de desconfiable.
«¿De dónde lo copiaste?»
dijo el papá de Pablo sin mirar su cara muda
al devolverle el papel hablando con la madre.

Mi papá igual ignoró mi primer trabajo
pero la calumnia no la dijo él
la dijo el barrio:
«No puede ser
son versos muy buenos, del papá tienen que ser».

Aun recibiendo mi corona
esta que ahora odias
tres años después, en 1977,
ganar el Festival Nacional de Compositores no fue suficiente:
«Esa canción tan hermosa
tiene que ser de su padre, nuestro pariente».
¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda?
Mi primera publicación también fue un Crepusculario.
Con 18 años
por Colombia se alzó mi musa:
Siempre anhelaba en mis tristezas de ayer ser un poeta andante
para cantarle
a las tardes
decembrinas y enamorar aquella aurora de San Juan.
Esas canciones, decían, tan galantes
deben ser de Hernando Marín
o de Máximo Mobil
que donde José Parodi los suele escuchar.
Me temo que andar entre la crítica vil
o acusado
lo viví
desde muy temprano
como Neruda.
Todas las emboscadas conocí.
No me asusta ninguna.

Ya habrás revisado todas estas historias.
No puede hablar alguien con tanta virulencia
sin tener todo esto en su memoria.
Gracias a ti. Hoy las conozco. Qué tremendas.
Son muchas con el gran Pablo
las coincidencias.

¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda
si también fui el niño de la estrella solitaria?
Así de triste fue mi fortuna.
En 1981 —con 16 años— debí cantarla:
Era el romance de la cometa y el viento
y el lucero soñoliento
de aquel pueblo de mi amor.
No sé en qué nube se me fue mi sueño
no sé en qué parte del tiempo se me perdió.
Gracias a ti
ya escogí
mis tres libros del poeta
Crepusculario, Veinte poemas de amor y Residencia en la tierra.
El resto es demasiado para mí
todos son altísimos
y el activismo político
me viene mal
en cambio al juglar
más grande del siglo XX
todo le vino excelente
casi hasta una silla presidencial.
¿Qué hora es? Muy tarde. Más de la una.
Y este poema es el más largo de cuantos haya escrito
pero no es casualidad ni descuido
tiendo a la narración, a la épica, y sin duda
acabaré haciendo novelas, cuentos y periodismo
pronto no escribiré más como Neruda.
Han pasado 19 años de mi poema primero
a los 9 años
esperaré otros 19, al menos
para publicar este y veremos qué ha pasado
con tu silencio
con tus ojos de hiena después de haberme afrentado.
Una vez más debo agradecerte
que me hayas impulsado
a conocer a Neruda, a leerle.

Juré de niño un día
que mis poemas sin música
nunca más publicaría.
Te agradezco por abrirme los ojos
después de todo
tal vez sí publique mis libros de poesías.

                                                                                                  Bogotá, 12 de diciembre de 1993.

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POEMA 92  ¿Por qué te duele decirme que escribí como Neruda?  

Hérnan Urbina Joiro
Hérnan Urbina Joiro
Escritor y humanista colombiano.

4 Comments

  1. […] que ya estaba escribiendo muy parecido a Neruda. En ese mismo diciembre de 1993 le envié un poema, ¿Por que te duele decirme que escribí como Neruda?, donde además prometí divulgarlo sólo 19 años después, por honrar los 19 años que llevaba […]

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