Escritor y poeta colombiano. Sitio oficial.

Guerra y paz: cuando la sociedad delega su sentido

El caudillo nunca aparece por generación espontánea. Tampoco nace de un vacío político inexplicable. A menudo, creemos que los grandes líderes surgen exclusivamente por su propia fuerza. Nos gusta pensar que son genios con una voluntad imparable. Pero la historia de la humanidad nos enseña algo muy distinto.

Los caudillos surgen cuando una sociedad deja de pensar en conjunto. Aparecen justo cuando las personas renuncian a construir el sentido colectivamente. No estamos hablando de un simple desencanto interior. Tampoco se trata de un nihilismo paralizante o de pura apatía. Es un fenómeno mucho más peligroso y muy actual. Es la delegación absoluta del sentido en una figura fuerte.

Esto ocurre cuando la sociedad prefiere que alguien más tome las decisiones. Se busca desesperadamente a un salvador que resuelva todos los problemas. Para entender esto a fondo, debemos recurrir a la gran literatura universal. León Tolstói nos ofreció una visión magistral en su obra Guerra y paz.

En esta novela monumental, el autor ruso desmitifica por completo a Napoleón. Tolstói no nos presenta a un genio militar todopoderoso y brillante. Se niega a alimentar el mito del hombre superior e invencible. Por el contrario, muestra a Napoleón como un producto de su entorno. Es el resultado de una multitud que se ha rendido.

Guerra y paz: cuando la sociedad delega su sentido

Napoleón es el reflejo de una masa que le entregó su sentido. Las personas decidieron dejar de pensar por sí mismas. Prefirieron depositar su destino y su voluntad en las manos de un solo hombre. La ficción histórica cumple aquí un papel profundamente revelador y crítico.

La buena ficción nunca intenta justificar al caudillo o al tirano. No busca excusar sus crímenes ni aplaudir sus excesos autoritarios. Lo que hace la literatura es algo mucho más valioso. La novela histórica nos explica cómo funcionan estas mecánicas del poder. Al hacerlo, nos enfrenta a un espejo muy incómodo y real.

La literatura nos obliga a mirar no solo al líder que nos gobierna. Nos exige mirar a la sociedad que lo hizo posible. Los líderes autoritarios no nacen solos en la historia. Nosotros los hacemos posibles con nuestra renuncia a pensar juntos. Cuando delegamos nuestra responsabilidad ciudadana, abrimos la puerta al autoritarismo.

Ceder nuestro sentido crítico es el primer paso hacia la ruina. Debemos recordar siempre esta valiosa advertencia que nos deja León Tolstói. El siglo XXI presenta desafíos enormes para nuestras democracias contemporáneas. La tentación de entregar el control sigue siendo muy fuerte hoy. Ante la incertidumbre, las masas buscan figuras que ofrezcan certezas absolutas.

Pero esas certezas son ilusiones que terminan costando muy caro. La figura de Napoleón en Guerra y paz es una gran advertencia. Nos recuerda que el poder real reside en la voluntad colectiva. Si abandonamos esa voluntad, alguien más la tomará por nosotros. Mantengamos siempre vivo el asombro crítico frente a nuestra propia realidad.

LIBRO DISPONIBLE:

Buscalibre

Amazon 

Guerra y paz: cuando la sociedad delega su sentido

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Picture of Hérnan Urbina Joiro

Hérnan Urbina Joiro

Escritor y humanista colombiano.

Compartir en redes sociales

Hernán Urbina Joiro | Humanista colombiano
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.