La envidia en V actos – Acto II – Neruda y sus envidiosos

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La envidia en V actos – Acto II – Neruda y sus envidiosos

ENVIDIA - Poema 154 - Acto II - Hernán Urbina Joiro poeta

Neruda y Tagore

ENVIDIA – Poema 154 – Acto II – Hernán Urbina Joiro poeta

Adelantos de la antología de versos de Hernán Urbina Joiro POESÍA REUNIDA 1974-2019.
Disponible en librerías desde marzo de 2020. 
Comentarios al Acto II del Poema 154 (Envidia), escrito en el año 2005. 


Neruda y la envidia de cada día


Un acercamiento a la Envidia, tal como se intenta en este Poema 154, no podría omitir lo legado por Pablo Neruda, uno de los poetas que mejor resistió la feroz arremetida de la envidia.

El propio Neruda afirmó en Confieso que he vivido: «No pasa un día sin que reciba algún golpecito o golpeteo de la envidia» […] «Veinticinco revistas fueron […] destinadas a destruirme literalmente, a atribuirme toda clase de crímenes, traiciones, agotamiento poético, vicios públicos y secretos, plagio, sensacionales aberraciones del sexo».

Por mi parte, que el público me haya nombrado por Hernán Urbina Joiro poeta, antes de los 30 años, lo debo en gran medida a la envidia.  Incluso, creo que nunca será suficiente mi agradecimiento a una comunicadora de farsas que en diciembre de 1993 me convenció de que ya estaba escribiendo muy parecido a Neruda.

En ese mismo diciembre de 1993 le envié un poema, ¿Por que te duele decirme que escribí como Neruda?, donde además prometí divulgarlo sólo 19 años después, por honrar los 19 años que llevaba haciendo versos y para valuar después del  año de 2012 cómo nos había ido a ella y a mí en este caminar.

Fue un poema deferente, un juego delicioso con las palabras de ella, de Neruda y las mías, pues no sostengo polémicas personales, menos si sospecho que hay desconocidos que en mí buscan un balcón. En eso sigo a Neruda, que escribió en sus memorias finales: «No respondí ni respondo las agresiones literarias».

Un reproche relacionado con la envidia y Neruda lo recité a la triste deidad de los derrotados años más tarde, en marzo de 2005, en el Poema 154:

Te entristece conocer
que mi verso se cante
no merezco tal agasajada
no soy Neruda, a quien trataste
de torcer.

Vicente Huidobro y el joven Neruda

Cuando Neruda publicó Veinte poemas de amor y una canción desesperada, el poeta nacional de Chile, Vicente Huidobro, arremetió contra el muchacho promisorio en la revista Vital, acusándolo de plagiar a Rabindranath Tagore.

Diecinueve años después Neruda era el poeta consagrado en la historia universal. De Huidobro, bastante desvanecido, Neruda escribió en sus últimas memorias: «Me es difícil hablar mal de Huidobro, que me honró durante toda su vida con una espectacular guerra de tinta».

En aquel marzo de 2005 canté en el Poema 154 al inmemorial impostor que se viste de mujer:

¿Tuviste un affaire
con Tagore, a quien concedes parte
de Veinte poemas de amor y una canción desesperada?
Conmigo no tendrás affaire
ni tendrás nada.
¡De una vez por todas, quítate ese traje de mujer!


La envidia y la impostura de profesor

La envidia a menudo trata de deslizarse en la patraña de un profesor de cultura. Pero su amargor siempre le traiciona, siempre le hace transitar caminos donde manifiesta tarde o temprano su deseo primario de engañar y ejercer el mal, pese al ropaje que lleve.

Quieres que te tomen por profesor de cultura
tu cultura te tacha de pecado capital
a causa de tu amargura
más de las veces
transitas el mal.
ENVIDIA – Poema 154 – Acto II – Hernán Urbina Joiro poeta

 

POEMA COMPLETO
«Envidia» | Poema 154  (2005)

                                                                                                                   A mi querido Alfonso De La Espriella

No te puedes esconder,
Envidia, los griegos sabían que eres hombre, Phlohnos,
¡Quítate ese traje de mujer!

Te pone triste todo laurel mío, no merezco tanto,
no soy Shakespeare, a quien quisiste envilecer.
¿Te sedujo el conde de Oxford, que le atribuyes sus cantos?
¿Qué te duele de mí que te acerca hasta el llanto?
¡Y quítate ese traje de mujer!

¿Quién te infligió esa pena de derrota vasta
como el que asesina joven y no puede parar?
Me apena esa angustia que te corroe y te gasta.

Te entristece conocer
que mi verso se cante
no merezco tal agasajada
no soy Neruda, a quien trataste
de torcer.
¿Tuviste un affaire
con Tagore, a quien concedes parte
de Veinte poemas de amor y una canción desesperada?
Conmigo no tendrás affaire
ni tendrás nada.
¡De una vez por todas, quítate ese traje de mujer!

Quieres que te tomen por profesor de cultura
tu cultura te tacha de pecado capital
a causa de tu amargura
más de las veces
transitas el mal.

Renegaste de la ira
porque Alfonso de la Espriella defendió El quinto aire
al morir tu lucecilla
un quejido lloriqueaste,
es la tristeza en que reinas
pero has ganado tu mentira,
Phlohnos,
una congoja más no te daría.
¡Eres Reina!
Phlohnos,
toma, recoge tu falsía,
¡Eres Reina!

Alfonso me envió su libro, por cierto,
donde elogia mi laúd
pero cita una habanera del siglo XIX que te daría desconsuelo
pues, atribuye a otra en uno de sus versos,
La Reina eres tú.

Te pones triste si nombran mis libros
no merezco tal solemnidad
no soy García Márquez
a quien trataste
de ensuciar.
¿Deseaste a Balzac a quien has atribuido
Cien años de soledad?
¡Ponte tu traje de mujer y vete a un rincón a llorar!

Conoces tres Premios Nobel, deberías
conocer otro
no sabes de Bob Dylan
porque tu oído es sordo
a liras como Bob repica.
Te transcribo su canto, ojalá algo entiendas
de su escribir,
Jolene, Jolene,
yo soy El Rey, muñeca, y tú eres La Reina.


No sólo contra mí asestas tu fierro
odias a Dante que te dio por castigo
cerrar tus ojos con hilos de hierro.

Estéril. Buscas a tientas
a quien quitarle
su luz.
¿Qué pregunta es esa la que ahora haces?
¿De quién es La Reina?
La Reina eres tú.

                                                                                                                     Cartagena de Indias, 11 de marzo de 2005.

ENVIDIA – Poema 154 – Acto II – Hernán Urbina Joiro poeta


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Hérnan Urbina Joiro
Hérnan Urbina Joiro
Escritor y humanista colombiano.

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